Federico Jiménez Losantos

Intelectuales Segunda República

Víctor LLano

La Navaja de Ockham

Servicios

Noticas en directo

EL HOMBRE DEL SACO DEL 11-M: Muchas preguntas más y siete reflexiones

Asturias Liberal, 2004-07-26

¿Quién miente? ¿El coronel Hernando, el ministro Alonso, o el fiscal jefe de Avilés? Según el ministro del interior, la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, la famosa UCO que dirige el coronel Hernando, informó con todo detalle a Jesús Villanueva de que su más que confidente, “compañero” Zouhier, les había advertido de que en Asturias se estaba traficando con explosivos. Pues no. Según el fiscal de Avilés, nadie jamás le informó de este extremo. Está claro que alguien miente con descaro. O miente el ministro, o miente el coronel Hernando o miente el fiscal de Avilés.

¿Por qué el Ministerio del Interior tardó cinco semanas en informar al Juez del Olmo del hallazgo de un segundo coche implicado en los atentados del 11-M? Treinta y cinco días pasaron sin que el Juez supiera absolutamente nada de un segundo automóvil utilizado por los terroristas y que según una vecina llevaba tres meses aparcado en la misma calle en donde se encontró la famosa furgoneta de Alcalá. ¿Cuándo se estacionó realmente ese segundo coche en la misma calle en la que se encontró la furgoneta Kangoo? ¿Estaba ya allí el once de marzo?

Permítanme una segunda reflexión. A estas alturas de la película, todo, absolutamente todo, se me antoja ya creíble. Pero lo dudo. Dudo Alonso que encuentres un amor más puro que el que señor Garrudo siente por ti. Si la mañana de la masacre, un segundo coche -denunciado por robo y utilizado por los terroristas- se encontraba ya aparcado junto a la furgoneta en la que aparecieron los detonadores y las cintas del Corán, ¿cómo es posible que la policía no lo detectara?

¿Y el portero? ¿Por qué no lo descubrió el tan perspicaz y suponemos probo ciudadano gracias al cual se descubrió la furgoneta “Kangoo”? Después de todo lo que hemos conocido en los últimos meses, entendemos que para la muy eficiente y brillante policía española pasara desapercibido el segundo coche terrorista; sin embargo, el despiste del portero nos cuesta mucho asumirlo, es muy doloroso para nosotros constatar su error. De la policía española, ya no, pero del señor Garrudo esperábamos más eficacia, la verdad.

Y para terminar con las preguntas. ¿Por qué Pedro J. Ramírez dice que el coronel Hernando es el hombre del saco? Por su enorme interés reproducimos íntegramente el último párrafo de la Carta del Director que pueden leer hoy domingo 25 de julio en el diario El Mundo: “Pero si su anhelo de transparencia se atrofia ya a las primeras de cambio, al menos debería funcionarle su hasta ahora fino instinto de la navegación política. Porque si en un futuro algunas de nuestras hipótesis se ven corroboradas por los hechos o por nuevos testimonios esclarecedores y se demuestra que mientras el presidente entonaba sus cantos de amor a la verdad, su Gobierno y su grupo parlamentario protegían desalmadamente la mentira, a ZP sólo le quedarán dos opciones: o cambiar, como en Madrid el nombre del invento y convertir al PSOE en el Partido Socialista Orwelliano Español o permitir al hombre del saco, perdón al coronel Hernando, que nos ajuste las cuentas a unos cuantos”.

¡Dios mío! ¿Qué cuentas ha de ajustar el coronel Hernando? ¿A quién? ¿Por qué? ¡Válgame Dios! En fin. Esperemos que Bambi pueda con el hombre del saco. Porque si ZP, lejos de enfrentarse al hombre del saco, se convierte en su rehén, el hombre del saco le acabará devorando como se devora a un inocente cervatillo.
Por favor, lean ahora cuatro reflexiones. Tres ajenas y una propia.

Jaime Ignacio del Burgo, diputado del PP y su portavoz en la Comisión de Investigación del 11-M: “Sería terrible que estuviéramos ante una infame conspiración interior dirigida a alterar la normalidad democrática española”.

Cayetana Álvarez de Toledo, periodista del diario El Mundo: “En efecto, todo indica que no estamos ante una trama internacional de islamistas, ni siquiera ante un grupúsculo autónomo de seguidores de Bin Laden, sino ante un fenómeno mucho más complejo y directamente relacionado con la coyuntura política nacional”.

Isabel Durán, colaboradora de libertaddigital.com: ¿Qué es lo que con tanto miedo no quieren que se sepa los actuales titulares del Gobierno? Pese a todo, ahora sabemos más. Algunas cosas que antes de constituirse la comisión de investigación eran meras especulaciones ahora han quedado meridianamente claras: Sabemos que el PSOE tiene algo que ocultar. Sabemos que ese algo es tenebroso. Sabemos que en su rencor y su ansia de revanchismo hacia los populares, el resto de las formaciones políticas, CiU incluida, prefieren una ocultación cómplice al esclarecimiento de la verdad. El desprestigio cernido estos días sobre sus señorías, atrincheradas en la bajeza política y moral tiene una conclusión inapelable: La obstrucción deliberada para que no se conozca la verdad sobre quién planeó, financió y ayudó –deliberada o negligentemente– a cometer la mayor masacre de la historia de España supone el secuestro de la democracia.

¿Es cierto que el PSOE tiene algo “tenebroso” que ocultar? Sinceramente, creemos que no. Pero si no tiene algo tenebroso que ocultar, ¿por qué miente tanto? ¿Por qué no permite que comparezcan los confites en la comisión de investigación?
Tal vez, el confidente Mario, amigo de Rafá Zouhier, pueda, algún día –cuando aparezca si es que aparece vivo- contestar a muchas de las preguntas que hemos formulado en este artículo.

Encuesta


©