Federico Jiménez Losantos

Intelectuales Segunda República

Víctor LLano

La Navaja de Ockham

Servicios

Noticas en directo

¿Es Antonio Toro Castro un agente del CNI?

Asturias Liberal, 2004-11-15

A instancias de la fiscal del caso, Juan del Olmo, juez de la Audiencia Nacional que instruye el sumario del 11-M, ha vuelto a citar en su juzgado a José Emilio Suárez Trashorras y a su cuñado Antonio Toro Castro. Se supone que el magistrado -que tanto admira el diario El País- quiere preguntar a los asturianos si es cierto que ya en el año 2001 querían aprender a montar bombas con teléfonos móviles.

Si no fuera por el periódico El Mundo -que difundió una cinta que sin su mediación jamás hubiera llegado a la Audiencia Nacional- el juez no podría preguntar a Toro y a su cuñado por los teléfonos móviles. A alguien tendría que caérsele la cara de la vergüenza. Quizás no al juez, pero sí a los mandos de la Guardia Civil que conociendo de la existencia de la cinta se la ocultaron.

No debe entonces sorprendernos que el magistrado haya pedido, primero a la policía municipal de Gijón, y más tarde a agentes de protección de testigos, que protejan al confidente que denunció a Trashorras y a Toro. Al menos en este asunto, parece que el juez no confía en los guardias civiles y policías asturianos. Nadie puede reprochárselo.

Lo cierto es que si Juan del Olmo quiere enterarse de lo que pasó el 11-M no le queda más remedio que subscribirse al periódico de Pedro J. Ramírez. Su vida estaría vacía sin las informaciones de Fernando Múgica. Menos mal que, al menos, los chicos de Polanco quieren mucho al magistrado instructor. Quizás le quieren tanto porque le entienden muy bien.

Lástima que no todos seamos capaces de sentir tanto aprecio por su instrucción. Jamás entenderemos por qué no encarceló bajo siete llaves al cerebro de la mafia de Avilés y a su hermanita, esposa de Trashorras. Antonio Toro Castro está preso, pero no orden de del Olmo, sino por traficar con cocaína. Tal vez algún día el juez nos explique su decisión. A ver si al final va a resultar que -como muchos sospechamos hoy- Antonio Toro Castro es un agente del CNI (Centro Nacional de Inteligencia).

Desde aquí pedimos a los periodistas del imperio de la Gran Vía que si saben algo al respecto nos lo cuenten. Quizás ellos puedan decirnos quién protege a Antonio Toro. Se premian mucho a sí mismos, pero últimamente no dan una. Aún así nos complace que admiren tanto a Juan del Olmo. Ellos sabrán por qué. Lástima que nosotros estemos muy lejos de compartir tamaña admiración. Y es que hasta ahora no encontramos nada admirable en su instrucción. En cualquier caso, celebramos que al menos lea El Mundo la fiscal que a la verita suya investiga la masacre de Madrid.

Encuesta


©