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ETA quiso comprar los explosivos que robaron Toro y Trashorras

Asturias Liberal, 2005-03-06

Tal vez pronto sepamos por qué no se investigaron a tiempo los clubes de alternes en los que Trashorras y Toro ofrecían centenares de kilos de Goma 2 a todo bicho viviente que se les acercara. ¿Quién –sin duda con mucho poder en Asturias- impidió que se conociera lo que se gestaba en los locales que tanto visitaban el ex minero y su cuñado? ¿Por qué lo impidió? ¿Para evitar que se supiera qué?

Según el buque insignia del imperio de Polanco, ya en febrero de 2003, le constaba a la Guardia Civil –por boca de sus confidentes- que ETA quería comprar los doscientos kilos de Goma 2 que entonces ofrecían con toda impunidad Toro y Trashorras en los clubes de alternes de Gijón. Fueron tres los confidentes que –con tanta insistencia como escaso éxito- informaron de lo que se preparó mucho antes del 11-M. Sin embargo, para asombro de propios y ajenos, y como muy bien recuerda hoy el diario El País, en el informe de la Fiscalía de Asturias se descarta toda intencionalidad entre tanta investigación fallida.

Por su importancia, voy a intentar resumirles sólo dos de las revelaciones de la muy interesante y extensa información que hoy –domingo 6 de marzo- podrán leer en el periódico madrileño. No tiene desperdicio la crónica que muy oportunamente han titulado: “La investigación inútil de tres pistas verdaderas”.

Entrecomillado encontrarán lo que dice el periódico del Grupo PRISA, y en negrita las preguntas y comentarios que desde nuestra humildad y mus escasos medios podemos aportar.

“…Los confidentes pretenden mantener su anonimato, y esto impide efectuar actuaciones concretas. Marful –capitán de la comandancia de Oviedo- acuerda regresar a la fiscalía cuando logre indicios dignos de judicializar la investigación.

-En febrero de 2003, no son pocos los datos que la Guardia Civil ha recopilado de sus confidentes. A modo de resumen:

- Emilio Suárez, cuñado de Antonio Toro, está jubilado de la mina Caolín (Caolines de Miralles).

- De esa mina hace menos de un año sacaron 200 kilos de Goma 2. ETA andaba detrás de comprarla.”…

Han leído ustedes bien. “ETA andaba detrás de comprarla”. Y lo dice El País, diario que asegura que ése es un dato que gracias a los confidentes conocía la Guardia Civil ya en febrero de 2003. ¿No nos habían dicho que fueron los asturianos los que pretendieron venderle doscientos kilos de Goma 2 a ETA? Pues bien, ahora también nos informan -y que nosotros sepamos por primera vez- del interés de los etarras por comprar lo que vendían Trashorras y Toro. Insisto, pueden leerlo en el diario de Polanco, desde donde hoy, respecto de la dinamita, nos aseguran que “ETA andaba detrás de comprarla” y que la Guardia Civil lo sabía por boca de sus confidentes. Juzguen ustedes mismos, pero a nuestro juicio, la revelación de El País es de una enorme trascendencia. También lo que pueden leer a continuación.

“El 29 de abril de 2004, la Dirección General de la Guardia Civil, donde vive sus últimas jornadas como responsable Santiago López Valdivieso (PP) antes del traspaso de poderes, recibe un informe cronológico de todas las investigaciones efectuadas sobre el tráfico de explosivos en Asturias antes del 11-M”

En la información acumulada ese día en el cuartel general del instituto armado figuran hasta tres soplos sobre el tráfico de explosivos a cargo de las personas que, finalmente, servirán a los terroristas del 11-M la dinamita para los atentados de los trenes. El primero de los soplos data de 2001, cuando el confidente llamado Lavandera avisa a la Guardia Civil de que Antonio Toro trafica con Goma 2”.

“El informe de la Fiscalía de Asturias sobre dichas investigaciones da cuenta de todo lo actuado por la Guardia Civil que conoció la cúpula del cuerpo cuando el PP apuraba sus últimos días de mando en el instituto armado.”

¿Antes del 29 de abril nadie informó a Valdivieso de los “tres soplos” que para tan poco sirvieron? ¿Cuándo oyó por primera vez el ex director de la GC los nombres de los confidentes Lavandera, el Nayo y Zohuier? No olviden que el 18 de noviembre, Ignacio Astarloa, ex secretario de Estado de Seguridad, aseguró en la Comisión de Investigación que antes del 11-M nada sabía de los ya famosos confites. Es más, cuando el diario El Mundo informa de la cinta de Lavandera que tan misteriosamente se encontró un año antes en el cuartel de la GC de Cancienes, Juan Ignacio Del Burgo, uno de los portavoces del PP en la Comisión del 11-M, no cita el informe que según el Fiscal Jefe de Asturias, conocía Valdivieso desde el 29 de abril. ¿Acaso el ex Director de la Guardia Civil no informó a Del Burgo de los “tres soplos” que ya conocía? No se entiende el asombro de Del Burgo ante la aparición de Lavandera en el diario de Pedro J. Ramírez. Y es que son muchas las explicaciones que tendría que ofrecernos Valdivieso, conocido ahora como El Desaparecido.

Podríamos detenernos en otros de los muchos datos que hoy encontrarán en El País, pero tememos aburrirles más de lo que ya les aburrimos habitualmente. En cualquier caso, sí queremos advertirles de que en los próximos días podrán encontrar en Asturias Liberal nuevas revelaciones en torno a los crímenes de marzo.

Entre otras cuestiones, insistiremos en preguntar por la persona que controla los clubes de citas de Asturias. Jamás entenderemos por qué no se investigaron los antros en los que Trashorras y Toro ofrecían centenares de kilos de Goma 2 a todo bicho viviente que se les acercara. ¿Quién –sin duda con mucho poder en el Principado- impidió que se conociera lo mucho y muy malo que se gestaba en los locales que tanto visitaban el ex minero y su cuñado? ¿Por qué lo impidió? ¿Para evitar que se supiera qué?

Y es que -eso sí, suponemos que ya sin dinamita- aún vuela muy alto la cometa asesina del 11-M. Tenemos que bajarla a tierra. No desesperen. Entre todos y por el bien de todos -tirando de sus hilos y con mucha paciencia- descubriremos quién y por qué consintió que tan alto y tan siniestramente volara.

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