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Sólo confío en las investigaciones de Fernando Múgica

España Liberal, 2005-03-17

¡Lo que nos faltaba! El Partido Popular pedirá informes al Ministerio del Interior –ahora esperan por Alonso- para conocer si pueden existir vinculaciones entre Álvaro Cuesta –portavoz del PSOE en la Comisión de Investigación del 11-M- y Fernando Huarte -jefe de seguridad de los socialistas gijoneses- quien se entrevistó antes y después de la masacre de Madrid con el preso Benesmail Abdelkrim, terrorista del GIA y supuesto “lugarteniente” del famoso Lamari, también terrorista que dicen se suicidó el 3 de abril en un piso de Leganés, y al que acusan de participar en los crímenes de marzo.

Álvaro Cuesta no puede sorprenderse de que lo relacionen ahora con Huarte. El diputado socialista tiene lo que se merece. Veinticuatro horas antes preguntó por las relaciones que a su juicio podrían existir entre el Partido Popular y los muchos confidentes policiales que aparecen en la trama del 11-M. El político asturiano quiso así justificar lo injustificable, y es que su partido impidió que los confites pudieran contar lo que saben en la Comisión que nada investiga.

En cualquier caso, todas estas acusaciones sin sentido nos parecen propias de una clase política cutre, vaga y mediocre. Ni el PSOE tiene nada que ver con la matanza, ni el PP con los confidentes. Si como estoy convencido algún español –además de los asturianos que ofrecían droga y dinamita a todos los que se encontraban en la noche asturiana- intervino en el 11-M, no lo hizo por encargo ni de los socialitas ni de los populares, y sí por orden de algún servicio secreto extranjero.

Es cierto que los dirigentes del PSOE –y ya es gravísimo- manipularon a su favor la matanza y hoy temen que aparezca alguien cercano a ellos al que se pueda relacionar con los crímenes, pero de ahí a tratar de investigarlos por el caso Huarte, media un mundo que sólo desde la estupidez y la impotencia se puede recorrer.

En este tristísimo asunto tienen todos muy mala conciencia. Los del PSOE porque les asusta saber, y los del PP porque todo ocurrió estando ellos en el poder. Y aunque el que más perdió fue Rajoy, lo cierto es que jamás mostró interés alguno por saber qué ocurrió hace un año. Se equivoca si confía sólo en lo que investiguen los periódicos. Si quiere demostrar que es un líder serio, tendría que exigirle a su partido una capacidad de investigar y un esfuerzo que está muy lejos de demostrar.

Aquí sólo ha investigado el 11-M un periodista del diario El Mundo. Los demás hemos escuchado y hemos leído, pero lo que es realmente investigar sólo lo ha hecho Fernando Múgica. Y según lo que yo he entendido de todo lo que ha publicado, es probable que ni Lamari ni los otros “suicidas” ni los hasta hoy detenidos y acusados por la matanza, participaran en ella. Así que de ningún modo –por mucho que intente marearnos Eduardo Zaplana- se puede relacionar a Huarte o al PSOE con los crímenes.

Quiero saber qué pasó -no me importa a quién beneficie o perjudique la verdad- y mientras no me demuestren que se equivoca, confío únicamente en las investigaciones de Fernando Múgica. Allá los políticos si pretenden confundirnos y enmarañarnos en sus intereses. Yo, al menos, ni a unos ni a otros, voy a serviles de correveidile.

Insisto, a mi juicio el único de todos que se ha acercado a la verdad es Fernando Múgica. Por su interés, les ruego que recuerden lo que escribió hace una semana en el periódico que dirige Pedro J. Ramírez: “Quien planeó la masacre dio cuerda al señuelo más importante de toda la operación: la trama de Avilés y la entrega de los explosivos a la banda de Lavapiés. Necesitaban unos culpables creíbles para una primera impresión y un hilo conductor que llevara hasta ellos sin complicaciones. La tarjeta del móvil encontrado en la mochila que no estalló en El Pozo era la mayor de todas las piedras de Pulgarcito. La pista definitiva”.

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