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Nada de todo lo malo que pasó en Asturias tuvo que ver con el 11-M

España Liberal, 2005-03-18

Por su interés, voy a reproducir íntegramente una muy confusa declaración que hoy -18 de marzo- escuché a Paulino Rivero en la Cadena COPE. No tiene desperdicio. Aquí la tienen: “para el futuro, cualquier compareciente que pida cualquier grupo parlamentario, en mi opinión, debe comparecer, porque eso ayuda a evitar elementos de confrontación, elementos de distracción de la atención a cuestiones que en mi opinión no son relevantes”.

¿Qué les parece? ¿Qué ha podido conocer el presidente de la Comisión de Investigación del 11-M para que ahora defienda lo que pocas horas antes no se atrevió a defender? Tal vez le haya ayudado a cambiar de “opinión”, saber que el jefe de seguridad del PSOE en Gijón -se entrevistó antes y después del 11-M- en la cárcel de Asturias con un terrorista del GIA, tipo al que acusan de haber sido el lugarteniente del ya famoso Lamari, otro terrorista al que también acusan de ser el enésimo cerebro de los crímenes de marzo.

Como ya saben los que leen lo que escribo tanto en Asturias Liberal como en España Liberal, en todo lo que se refiere a la masacre de Madrid, únicamente coincido con Fernando Múgica, con mucho el mejor periodista de investigación que tenemos en nuestro país. Así que mientras no nos lo prueben, ni Lamari ni Zougam ni Trashorras ni Toro; ni ninguno de los hoy detenidos o muertos, tuvieron mucho que ver con el 11-M. Es probable que estuvieran preparando algo, pero va a ser que no, va a ser que no fueron los que volaron los trenes.

Sin duda Lamari era un terrorista y, Zougam, aunque no haya confesado, probamente lo sea; incluso es posible que Lamari, al verse acorralado y para sumarse a lo que para él era una fiesta, intentara volar el AVE; pero creo que ni él ni Zougam participaron en el 11-M. En contra de toda lógica -de estar implicado en la matanza- Zougam no huyó ni se escondió cuando ya sabía que se había desactivado una mochila que de haber manipulado él le relacionaría con ella. Le detuvieron a tiempo -pocas horas antes de las elecciones- gracias a las piedras que alguien colocó por Pulgarcito con intención de hundir al Gobierno y al partido de José María Aznar. Los que asesinaron a 191 personas están sueltos y fuera de España. La jugada les salió perfecta. Propia de un muy eficaz servicio secreto que contó con poderosos infiltrados en Madrid.

Nos llevaron –a mí el primero- a donde nunca debimos ir. Nada de lo que pasó en Asturias tiene que ver con los crímenes de marzo. Es cierto que allí –por no investigar lo que se gestaba en la más cutre de las noches gijonesas- la policía miró en muchas ocasiones para otro lado; pero también es cierto que siempre tuvieron controlada lo que hemos calificado como cometa asesina. Ni se les fue de las manos, ni la dejaron volar, ni nadie cortó sus hilos; lo que hoy creo que ocurrió, es que no tenía como destino el 11-M. Volaba, sí, pero para posarse otro día en otro sitio. No en marzo ni en los trenes de El Pozo, Atocha o Santa Eugenia. Allí se posó otra cosa que no era Goma 2 robada en una mina asturiana. La Goma 2 sólo estaba en la mochila que se desactivó, en el muy chambón y extrañísimo intento de voladura del AVE, en la furgoneta trampa que se encontró en Alcalá, y en el piso de Leganés en donde murieron Lamari y sus compañeros; es decir, la Goma 2, supuestamente asturiana, se encontró sólo en las piedras de Pulgarcito; pero que se haya podido probar, no en lo que estalló en los trenes de cercanías.

Tal vez les parezca una leyenda urbana lo que están leyendo, pero estoy convencido de que se acerca más a la realidad que el cuento con el que pretenden dormirnos. Por tanto, si mantengo lo que han podido leer, he de mantener también que las amistades del empresario socialista Huarte con el lugarteniente de Lamari, responden, sí, a la bajeza de un tipo que ayuda a un terrorista del que ya conoce su pertenencia al GIA; pero, en modo alguno, como ha hecho Eduardo Zaplana, se pueden relacionar con el 11-M. Eso no impide que se deban investigar. Por supuesto. Pero sería deseable que todo lo que se haga al respecto, no ayude a confundirnos más de lo que ya han intentado confundirnos.

Hoy regresa Huarte de Brasil. Se supone que se grabaron y se conservan las conversaciones que mantuvo en prisión con su amigo terrorista del GIA recluido ahora en la cárcel de Valdemoro. Por lo que ha dicho en la COPE esta mañana el presidente de la Comisión que nada investiga, es posible que las podamos escuchar. Esperemos contra toda esperanza. No obstante, como ya escribí ayer, a mí casi lo único que me interesa es lo que me pueda contar Fernando Múgica. El que sabe, sabe. Los que no, como es el caso de Rajoy y de Zaplana, aburren a las ovejas. Ahora han dado con una perdiz que marear. Se llama Huarte, es importante empresario y del PSOE; sin embargo, a pesar de sus muy inquietantes y muy sorprendentes amistades, ni él ni su partido participaron en modo alguno en el misterio que entre todos tenemos que ayudar a resolver.

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