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Ya va siendo algo mucho lo que huele a podrido en Gijón

España Liberal, 2005-04-08

No fueron sólo 20.000 euros. Eso no es más que calderilla para Fernando Huarte. Entre 1999 y 2004 el Ayuntamiento socialista de Gijón concedió a su asociación nada menos que 238. 312 euros. Es más, según la alcaldesa de la bellísima ciudad asturiana, el invento que preside el personaje que pagó el dentista al lugarteniente de Lamari, recibió hace diez años 750.000 de las antiguas pesetas. Entonces el Gobierno autonómico estaba presidido por el Partido Popular.

No obstante, lo que a mi juicio resulta más sorprendente es lo siguiente. Fíjense en lo que aseguró esta mañana en el pleno del ayuntamiento gijonés la responsable de la Fundación Municipal de Cultura: “las facturas (aquellas que justifican los 2.100 euros que también ella concedió a la ONG de Huarte) están en los expedientes y en las memorias de los proyectos subvencionados”. Pero pásmense ustedes, Mercedes Álvarez recomendó a los concejales del PP “prudencia”, ya que a su juicio, “se trata de temas sensibles que tienen que ver con la seguridad de las personas”.

¿Por qué prudencia? ¿Temas sensibles? ¿Seguridad de quién? ¿De qué nos están hablando? Lo único cierto es que entre unos y otros financiaron gran parte de las muy sorprendentes iniciativas en las que participó el admirador de Arafat. Y lo hicieron gracias a los impuestos que pagan los asturianos que pagan impuestos. Entre los que se encuentran centenares de miles de votantes del Partido Popular. Los mismos a los que el 11-M les robaron no sólo los donuts, también la cartera. Nada menos que 750.000 pelas le concedió el PP a Huarte hace diez años. Peor imposible. Pero es lo que cabe esperar de tanta incompetencia suicida.

Conozco a muchos gijoneses víctimas de la robolución castrista. Sus padres –como los míos- perdieron todo, lo mucho o lo poco que ahorraron en la Isla de las doscientas cárceles y de los cien mil presos. Para ayudarles de alguna manera le voy a pedir una subvención a Paz Fernández Felgueroso. ¿Qué creen que puedo esperar de la alcaldesa socialista? No sé, pero mucho me temo que va a ser que no. Y me estará bien empleado. Es lo que merecería por no admirar a Arafat y recordar los crímenes de Castro. Además, jamás visité en prisión al lugarteniente de Lamari. No tengo remedio.

Miren. Lo he pensado mejor. No le voy a pedir una subvención a Fernández. No sea el demonio que lejos de ayudarme me regañe por no admirar todo lo mucho que hacen sus subvencionados. Y es que Huarte es un tipo con suerte. ¿Quién puede culparle de tener tanta potra? Si es muy sencillo. No hay nada raro. Sus amigos son poderosos. Sin embargo, los míos -muchos de ellos descendientes de asturianos- se pudren en las cárceles castristas. Lástima que la alcaldesa de Gijón prefiera a los de Al Fatah.

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