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El gobierno Berenguer concede una amplia amnistía. «Obra de pacificación», la titula «El Imparcial»

El Imparcial, 7 de febrero de 1930

La Gaceta de hoy publica el siguiente decreto:

EXPOSICION.- Señor: Vivo siempre en el corazón del pueblo español el cariño a su Reina, vuestra augusta madre, al cumplirse el primer aniversario de su muerte, el Gobierno, de acuerdo con lo establecido en el artículo 54 de la Constitución, cree de su deber, interpretando el sentir nacional aconsejar a Vuestra Majestad haga uso del derecho de gracia que dicho precepto le atribuye, fundiendo por su ejercicio en sentimientos de cordialidad los espíritus que unidos siguen en un mismo dolor.

Con tal designio, el presidente que suscribe, de acuerdo con el Consejo de ministros, tiene el honor de someter a la sanción de Vuestra Majestad el siguiente proyecto de Real decreto-ley.

Madrid, 5 de febrero de 1930.- Señor: A.L.R.P. de V.M., Dámaso Berenguer Fusté.

REAL DECRETO-LEY.- A propuesta del presidente de Mi Consejo de ministros y de acuerdo con éste,

Vengo en decretar lo siguiente:

Artículo 1.: Concedo amnistía, cualquiera que sea la pena impuesta o que corresponda imponer:

a) A los acusados o condenados por delitos de rebelión, sedición común y militar y sus conexos, y por el de negligencia, previsto y castigado en los artículos 276 y 277 del Código de Justicia Militar.

b) A los acusados o condenados por delito o falta cometidos por medio de la imprenta, el grabado u otro medio mecánico de publicación, o por medio de la palabra hablada en reuniones, manifestaciones, espectáculos públicos o actos análogos de cualquier clase.

Exceptúanse los delitos de injuria y calumnia contra los particulares, los que afectan a la integridad de la patria, los cometidos contra la propiedad literaria o industrial y las falsificaciones.

c) A los castigados por desobediencia, cuando ésta hubiere consistido en quebrantamiento del destierro impuesto gubernativamente, conforme a las facultades que otorga la ley del 23 de abril de 1870.

d) A los castigados por haber contraído matrimonio con infracción de las disposiciones que regulan la materia en el Ejército y en la Armada, y a los sacerdotes y jueces municipales que los autorizaron.

Art. 2.: Las personas que por virtud de los procedimientos a que se refieren los casos anteriores estén detenidas, presas o extinguiendo condena, serán puestas inmediatamente en libertad, si no estuvieren privadas de ella por otras causas, y las que se hallen fuera del territorio español podrán volver a él, debiendo sobreseerse libremente los procesos, cualquiera que sea la situación en que se encuentren los sujetos por ellos a responsabilidad criminal, salvo la civil que se reclame a instancia de parte legítima.

Art. 3-: Número primero.- A los castigados con correctivos militares por faltas leves.

Número segundo.- De las responsabilidades exigibles con arreglo a la disposiciones para el reclutamiento y reemplazo del ejército y la Armada, por no pasar la revista anual o separase de su residencia sin la debida autorización.

Art. 4.: Se declaran extinguidos los arrestos y destierros que al publicarse el presente Decreto-ley se estén cumpliendo por consecuencia de medida gubernativa adoptada por autoridades civiles o militares de cualquier clase, siendo inmediatamente puestos en libertad los que sufran tal arresto, pudiendo fijar su residencia libremente los que se encontraban sujetos a destierro.

Art. 5.: Concedo el reingreso en la escala activa a los jefes y oficiales del Arma de Artillería, procedentes de la misma, que hayan sido separados del servicio por acuerdo gubernativo, con excepción de los que lo fueron por consecuencia de expediente gubernativo por causa de índole moral y Tribunales de honor, a que se refieren los capítulos II y III del título 25 del Tratado tercero del Código de Justicia Militar.

Se exceptúan igualmente los que hayan cumplido la edad reglamentaría para el pase a la reserva.

Art. 6.: Todos los jefes y oficiales que por aplicación de los beneficios que se conceden en el presente Decreto-ley sean reintegrados a la escala activa de su Arma, se considerarán de momento excedentes forzosos, sin perjuicio de la situación que posteriormente se les señale por el ministerio del Ejército.

Art. 7.: Se concede igualmente el reingreso en la Academia de Artillería a todos los alféreces-alumnos y alumnos que fueron baja en la misma, a partir de 1.: de diciembre de 1928, exceptuándose a los que la hubieren causado por faltas de índole moral o por repetida pérdida de curso, con arreglo al Reglamento.

Los que se acojan a este artículo deberán reintegrar al Estado las indemnizaciones que hubieren percibido por razón de su baja.

Art. 8.: Los ministerios respectivos quedan autorizados para dictar las disposiciones que se estimen necesarias para la aplicación del presente Decreto-ley, del que en su día se dará cuenta a las Cortes.

Dado en Palacio a cinco de febrero de 1930.- ALFONSO.- El presidente del Consejo de ministros, Dámaso Berenguer Fusté.

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